Noir c1


Título: Noir
Categoría: Original, Vampiros
Género: Acción, Romántico
Clasificación: +14 años
Advertencia: Lemon
Capítulo: 1 de 7   Finalizado: No
Resumen: Una chica estudiante de la ESO muy desagradable con la gente que no le cae bien, tiene unas increíbles habilidades físicas y mentales a pesar de que siempre suspende. Una agencia del gobierno la incluye en una operación secreta de entrenamiento. Ella se reencuentra con alguien del pasado y desde ahí todo da un giro drástico.

¨BOSP (Base de Operaciones Secretas Paranormales)
—Señor Tarx, aquí está la autorización para la Operación Enfant.
Lionel J. Tarx era un hombre joven aunque ya tenía algunas canas en su lacio y castaño pelo a causa del estrés producido por su complicado trabajo y sus ojos de color miel habían dejado de brillar hacía ya tiempo. Aun así seguía siendo un hombre atractivo que de no ser por su agrio carácter estaría seguramente casado o al menos con novia. Tras su mesa de roble oscuro parecía un juez presidiendo una ejecución e imponía bastante a todo el que le miraba.
—Está bien, prepáralo todo.
—Sí, señor.

¨I.E.S. GALILEY GORÉS (unas horas más tarde)
—Director Márquez, unos señores quieren hablar con usted.
—Que pasen.
Por la puerta entraron dos hombres bien vestidos, con aspecto formal.
—Señor Márquez, venimos a hacer un estudio sobre el nivel escolar de los alumnos—dijo uno de ellos entregándole un papel con el sello del gobierno.
— ¿Y qué es lo que necesitan?—al director Márquez no le parecía muy bien aquello pero no tenía otra opción ya que aquel era un instituto público y todo lo pagaba el gobierno.
—Queremos hacerles unas pruebas a todos los alumnos de la E.S.O. Necesitamos el gimnasio y algún aula.
—Tendrán lo que necesiten.
A los pocos minutos ya habían empezado a hacer unos test a todos los alumnos. A la clase de 4ºB le había tocado ir al gimnasio. Allí había aparecido un hombre joven muy moreno, vestido con un chándal y con una sonrisa en la boca, parecía muy simpático.
—Mi nombre es Scott y yo os haré la prueba física. Poneos en fila, primero saltaréis el potro.
Todos los alumnos obedecieron salvo una chica que se quedó en los bancos. Scott fue hacia ella sin dejar de sonreír.
— ¿Por qué no te has puesto en la fila?
—No me apetece hacerlo.
La respuesta de aquella chica fue obstinada y soberbia. Muy a juego con su aspecto. Vestía unos pantalones anchos con multitud de cadenas, correas y tachuelas, botas militares, camiseta con rotos y chaqueta de motorista, todo ello negro. Tenía una actitud superior ante Scott y en general la tenía ante todos en aquel instituto y con los que no le caían bien, que eran la mayoría.
— ¿Cómo te llamas?
—Mi nombre es Noir.
— ¿Noir, negro, así te llamas? No apareces en la lista.
—Así es como me llaman. Como ve, voy toda de negro, siempre. Mi verdadero nombre es Christina, pero no me pega mucho.
—Ya veo, sí, aquí te tengo, Christina Koroshi. ¿Y puedo saber cual es la razón por la que no quieres hacerlo?
Noir no era de dar explicaciones, en general la única respuesta que daba era “porque no me da la gana” o “porque me da la gana”, pero sabía que con esa respuesta Scott no la dejaría en paz.
—No quiero hacer algo que no va a servirme para nada.
— ¿Y si te doy esto a cambio?—Scott sacó de su bolsillo 20€, no estaba seguro pero intuía que valía la pena.
— ¿Un soborno? No suelo aceptar sobornos ni chantajes pero necesito la pasta. Está bien.
Noir cogió el dinero, se quitó la cazadora y se puso en la fila. Todos comenzaron a saltar el potro y ella lo hizo con bastante facilidad. Después fueron a “la horca”, era el nombre que le habían puesto los alumnos a la larga cuerda que colgaba del alto techo del gimnasio, al final de la cual había una campana que debían tocar. Había muy pocos alumnos en todo el instituto que lograsen llegar a la mitad y muchos menos eran los que lograban llegar al final. Comenzaron a subir, tan solo dos llegaron a la mitad y ninguno tocó la campana hasta que llegó el turno de Noir. Comenzó a subir la cuerda con asombrosa facilidad a pesar del pantalón que le estorbaba bastante. Llegó hasta arriba y tocó la campana. Bajó casi de un salto ante los rostros atónitos de sus compañeros y de Scott.
—Has conseguido tocar la campana y en tus notas consta un suspenso en gimnasia. ¿Cómo es posible?
—Tal vez porque no suelo hacer la gimnasia.
—Bueno, sigamos con las pruebas.
Scott estaba ahora seguro de que Noir podía hacer mucho más y eso lo había puesto en sus apuntes. Colocó unos bancos largos en fila y otros encima de ellos. Los chicos comenzaron a pasar, era difícil mantener el equilibrio ya que los bancos no eran nada estables así que más de uno se cayó y otros pasaron con mucha dificultad. La escena más penosa fue la de Jonny, el chulo de la clase. Comenzó a pasar confiado, superó el primer banco pero cuando fue a subir al segundo perdió el equilibrio y cayó de bruces al suelo. Toda la clase se partió de risa y él, rojo de vergüenza, se fue a un rincón. Le tocó el turno a Noir. Pasó fácilmente por los primeros bancos, con la misma confianza que en Jonny había resultado falsa. Pero al llegar a los últimos bancos, una pelota lanzada por Jonny que estaba furioso, derribó el banco sobre el que Noir se encontraba. Ella pudo saltar a tiempo y cayó de pie sobre el banco que estaba debajo. Jonny se estaba riendo con sus colegas y no se daba cuenta de lo cabreada que estaba Noir. Ella bajó del banco y fue directa hacia él. Le cogió del cuello de la camiseta y le puso de puntillas. A Jonny se le quitó la sonrisa de la cara al instante.
— ¿Tanto te divierte intentar humillarme como te has humillado tú?
Jonny no se atrevía a contestarle pero al ver las caras de los otros compañeros pensó que si no lo hacía quedaría como un cobarde.
—Es muy divertido y lo hubiese sido aun más si te hubieses dado de morros contra el suelo.
— ¿Como tú? Hay una diferencia muy esencial entre tú y yo. Tú eres gilipollas y yo no, y lo pero es que te crees inteligente.
—Y tú eres una zorra inu…
No pudo acabar la frase porque el tremendo rodillazo de Noir en sus testículos hizo que se quedase mudo de dolor. Cayó al suelo retorciéndose como un gusano. Noir miró a todos los compañeros y ellos desviaron la mirada y algunos retrocedieron.
—Bueno, sigamos con la clase.
Scott continuó como si no hubiese pasado nada o como si él no lo hubiese visto. Cuando terminó todos los chavales salieron del gimnasio y Scott siguió a Noir.
—Espera, ¿podemos hablar?
—Habla.
—En primer lugar espero que hagas las otras pruebas igual de bien que has hecho esta.
—Si me pagan igual de bien que tú lo haré.
—Y en segundo lugar ¿puedo saber por qué no haces gimnasia? Sacarías un diez sin duda.
—Todo esto me parece inútil. Por mucho que me esfuerce en los estudios o por muy buenas notas que saque acabaré como la mayoría, en el paro o en un trabajo de mierda. Al menos ahora me divierto. Y te pido que no intentes cambiarme de idea porque lo único que conseguirás será aburrirme y perder el tiempo.
Noir se fue a la siguiente clase donde le esperaba un test. La mujer que les hacía el test le pasó un billete de 20 € y le susurró muy bajo para que los otros alumnos no la escuchasen.
—Scott ya me lo ha dicho.
Hasta entonces Noir no había hecho más que monigotes pero entonces se puso a hacerlo en serio. Le resultó muy sencillo, las preguntas eran de lógica, algo que se le daba bien.
Al acabar la jornada Noir ya había hecho cuatro test y la gimnasia. Todo muy fácil para ella y además se había sacado 100€. A la noche Noir cogió su moto y enfiló por la carretera que llevaba a las afueras de la ciudad. Le encantaba ir a toda velocidad por la carretera desierta sobre aquella moto. Al fin llegó a su destino, tras unos árboles se encontraba Risky Terrain, el nombre que ella junto con otros amigos le habían puesto al terreno donde habían construido con el dinero de todos una rampa para patinar, una piscina, un circuito para motos y varias cosas más. Aquel lugar era suyo y de sus amigos y lo podían disfrutar todos cuanto y como quisieran sin que nadie les pudiera decir nada. Sus amigos eran un poco distintos, la mayoría eran roqueros, macarras o góticos pero todos se respetaban y sobretodo respetaban a Noir.
— ¿Cómo te ha ido?, Carlis ya nos ha contado que os han hecho unos exámenes sorpresa.
Matt, como siempre, había ido a hablar con ella el primero, llevaban siendo amigos desde hacía casi tres años y juntos habían planeado todo lo necesario para conseguir construir Risky Terrain.
—No eran exámenes, eran test y eran muy fáciles.
—Para ti siempre es fácil.

¨BOSP dos días después
— ¿Cómo ha ido la operación?
—Señor Tarx, hemos completado la primera fase.
— ¿Cuántos?
—Tenemos 15 posibles, aunque hay una que ha destacado mucho.
—Reducid el número, no quiero más de siete.
—Sí señor, con permiso.
El subordinado se retiró y Tarx se quedó solo pensativo. De todos esos chicos no todos podían llegar al final, tal vez solo quedase uno o ninguno.

¨CAMPAMENTO DE ENTRENAMIENTO MILITAR
—Os preguntaréis porqué os hemos traído aquí. Mi nombre es Scott, alguno de vosotros ya me conoceréis, y voy a haceros unas pruebas físicas.
— ¿Por qué tenemos que hacer esto, no sirvió con las que nos hicisteis en el instituto?—A Noir no le apetecía estar perdiendo el tiempo en esas tonterías.
—Contigo tengo que hablar ahora. Ven conmigo, vosotros empezar a calentar—Scott se llevó a Noir apartados del resto.
—Tú quieres cambiar de vida ¿verdad?, quieres hacer algo importante que merezca la pena, ¿me equivoco?
—No, no te equivocas.
—Entonces esta es tu oportunidad. De esta prueba solo quedaréis seis o siete y si quedas tú cambiaras por completo de vida.
— ¿Cómo puedo saber que eso es cierto?
—Si no lo es te daré cien euros, te lo juro.
—No me suelo fiar de la gente pero… está bien, lo haré.
Noir pensaba que al menos merecía la pena intentarlo, y si no era cierto se llevaría cien euros. Comenzaron a hacer el circuito. Era para militares así que a todos les resultaba difícil, a todos salvo a Noir. Cuando la joven ya llevaba su segunda vuelta en el circuito comenzó a sonarle el móvil. Paró en medio de la pista y contestó al móvil a pesar de que Scott le decía que lo apagase.
—Dime.
—Noir, tienes que venir enseguida. Dany quiere saltar la rampa en la moto—la voz de Matt sonaba desesperada al otro lado del teléfono.
—Impídeselo, si lo hace se matará.
—Pero a mí no me hace caso y sabes que a ti sí.
—Es tu hermano, convéncele como sea.
—No puedo, ven por favor.
—Está bien, entretenlo hasta que llegue.
Noir salió del circuito y se dirigió al aparcamiento. Se montó sobre una moto que allí encontró, no tenía la suya porque la habían llevado en una furgoneta junto al resto. Mientras le hacía el puente Scott se acercó corriendo a ella.
—No puedes irte, estamos en medio de la prueba.
—Esto es más importante que la prueba.
—Pero si no…
Noir arrancó al fin la moto y salió a toda velocidad hacia Risky Terrain dejando a Scott con la palabra en la boca.
Al llegar allí encontró a Matt histérico junto a Dany, su hermano de 13 años que estaba subido sobre una moto con el casco en la mano. Noir se acercó corriendo a ellos y bajó de un tirón a Dany de la moto tirándolo al suelo.
— ¿Te has vuelto loco? ¿Qué pretendes conseguir con esto, matarte?
—Quiero que me respetéis. Todos me veis como a un crío.
—Porque lo eres y pretendiendo hacer esto lo estás demostrando. Una persona sensata y adulta se daría cuenta de que no puede saltar la rampa si no es profesional y tú no lo eres.
—Pero necesito que me respetéis, necesito encajar.
—Encajarás muy bien cuando recojamos tus trozos del suelo.
—Pero…
—De peros nada. ¿Quieres que te respetemos? No te comportes como un crío. Aquí hay una ley muy clara: si sabes que morirás no lo hagas. Respeta esa ley y te respetaremos.
Dany desistió de su intento de suicidio y Matt se calmó un poco.
—Gracias, de no ser por ti ahora ya no tendría hermano.
— ¿Para que estamos los amigos? Tengo que irme, he dejado a la mitad una prueba.
—Vale, nos vemos esta noche.
Noir regresó al entrenamiento, Scott la esperaba algo enfadado pero no le importó.
— ¿Vas a acabar la prueba o la princesita prefiere hacerla otro día?
—Corta el royo, aquello era más importante.
—Lo dudo mucho, pero al menos has regresado.
Noir siguió con la prueba. Los otros chicos ya habían acabado y al parecer solo quedaban cinco. Noir acabó la prueba con éxito y a ella le resultó muy fácil. Scott se dirigió a todos ellos, los que habían quedado.
—Vosotros habéis pasado la prueba y mañana por la mañana irá a recogeros a vuestra casa un coche y os llevará a un sitio donde os lo explicarán todo. Nos veremos.

¨BOSP
— ¿Ya ha acabado la primera fase?
—Sí señor, han quedado seis.
—Que empiece la segunda fase.
— ¿A quién elegimos para que sea su tutor?
—Scott ha sido el que ha estado más con ellos y se le dan bien los críos.
—Como quiera señor.

Continuará...

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