Chan Chan Chan Chan Chanmery


Título: Chan Chan Chan Chan Chanmery
Fandom: Suzumiya Haruhi no Yuuutsu     Pareja: Kyon ♥ Koizumi
Autor: KiraH69
Género: Shonen-ai
Clasificación: Todos los Públicos     Advertencias: Ninguna
Capítulos: One-shot
Resumen: Es navidad, Kyon y Koizumi regresan a sus respectivas casas después de haber celebrado una fiesta en la Brigada SOS. Kyon se da cuenta de que Koizumi no tiene a nadie con quien pasar la navidad por lo que se ofrece a pasarla con él.
Adaptación del doujinshi con el mismo nombre.


Dando un suspiro de alivio, estaba de camino a casa después de que la Fiesta Nabe de Navidad de la Brigada SOS que Haruhi había planeado terminara sin que ocurriera nada anormal. Caminaba junto a uno de mis compañeros del club, Koizumi, por la ruta que siempre compartíamos para ir a casa.
—Hay otra fiesta de navidad esperando por mí en casa—comenté no muy ilusionado con ello—. Mi hermana pequeña ha estado esperando por ello, así que…
— ¡Una celebración familiar de navidad! Me da envidia—respondió con su siempre amable y superficial sonrisa.
—Ah, es cierto. Tú vives solo. Lo siento…—sentía haber dicho algo indebido.
—Oh, no te preocupes por eso. La fiesta de hoy ha sido muy entretenida…
A pesar de ser compañeros de club y estar en el mismo curso apenas le conocía. No sabía prácticamente nada acerca de él (excluyendo lo sobrenatural) aparte de que vivía solo y siempre tenía una sonrisa probablemente fingida en su rostro. Muchas veces estaba rodeado de gente, de sus compañeros de clase o del club, pero siempre me parecía solitario y no sabía de nadie que fuera su amigo cercano.
—Um… Koizumi, ¿estás libre mañana?—pregunté tras darle vueltas un rato en mi cabeza.
— ¿Hm? Sí… No tengo ningún plan en particular.
— ¿Entonces quieres celebrar las navidades conmigo? Si está bien para ti, podría coger algo de comer y llevarlo a tu casa.
— ¿Eh? Um…—sin duda le había pillado desprevenido.
—Ah… Cierto. Supongo que realmente no puedes llamar a dos chicos juntos “navidad”… Lo siento—algo avergonzado rascaba mi cabeza sin saber dónde meterme.
— ¡N-no! ¡Estoy muy feliz! Pero… ¿Estás seguro? ¿Gastando ese tiempo especial conmigo…?—Koizumi parecía muy sorprendido.
No era raro que lo estuviera ya que no éramos precisamente amigos íntimos, apenas hablábamos en el club y pocas veces de camino a casa, y siempre era por cosas relacionadas con Haruhi.
—Por supuesto. Soy yo el que te preguntó.
—Yo… Bien entonces. Me gustaría eso—por una vez me pareció que su tímida sonrisa era sincera.
Durante un momento se hizo un silencio entre ambos y nos pusimos nerviosos sin razón.
—A-así que te veo mañana en tu casa…—quería romper el silencio como fuera.
—Um… Sí, estaré esperando…

Mientras me preparaba para ir a la casa de Koizumi estaba realmente nervioso.
— ¿Debería ponerme algo especial ya que es navidad?—pensaba—. Espera… sería extraño si empiezo a vestirme para ir a casa de Koizumi. Debería solo…—cogí la bata a cuadros y me la puse—…ir con apariencia casual y llevar mi pijama. ¿Eso sería bastante casual? …No. ¿Quién saldría así?—pensé quitándome la bata—. Bueno, debería simplemente ser yo mismo, supongo.
Sin vestir nada en especial salí de casa a la fría calle.
—Koizumi dijo que compraría algo de pollo…—pensé caminando por las ruidosas calles.
— ¡Tenga un delicioso pastel a mitad de precio!—escuché gritar a unas jóvenes vestidas de Mamá Noel—. ¡Cómprelo ahora y tendrá gratis un sombrero de Papá Noel!
Y al poco rato llegué hasta su casa como prometimos, con mi gorro de Papá Noel puesto.
— ¡Bienvenido! ¡Por favor entra!—Koizumi me recibió con una gran sonrisa, estaba muy animado.
—Sí… gracias… Um… Koizumi, ¿qué hay con la camiseta?—para mi sorpresa llevaba puesta una camiseta con un gran dibujo de un musculoso hombre enmascarado—. ¿Amon…? No me digas que es una camiseta de Devilman… ¿¡En serio!? ¡Hahaha! Ni hablar…
—Sí… Mori-san me la dio… ¿Así que Amon es de este “Devilman” dices? Ella no me dijo eso cuando me la dio…—me dijo sin entender muy bien.
—Esa chica Mori es extraña…—pensé viéndole bastante ridículo con aquello puesto—. De todos modos, esto es para ti—le dije entregándole la bolsa del súper que llevaba conmigo, llena de comida—. Y… he comprado un pastel de camino a aquí.
— ¡Wow! ¡Increíble! ¡Muchas gracias!—su rostro pareció el de un niño pequeño al ver el pastel de fresas.
— ¡Y, finalmente, no es navidad sin esto!
Le mostré todo orgulloso una botella de Chanmery.
—Oh.
— ¿Qué…? ¿Piensas que beber esto es demasiado infantil? ¿Querías alcohol en su lugar…?—le dije algo avergonzado ante su cara de sorpresa.
— ¡No! ¡Para nada! En realidad… ¡Yo estaba pensando lo mismo!—sacó del frigorífico un par de botellas de Chanmery como la mía.
Nos reímos por aquella casualidad, parecíamos estar sincronizados. Colocamos la comida y los vasos y nos sentamos a la mesa frente al sofá, cubiertos por un par de mantas.
— ¡Salud!—brindamos con nuestra bebida para menores.
—…Así que así es como sabe el Chanmery… Lo había olvidado—comentó con una cara melancólica tomando un sorbo.
— ¡Sí, así es! Tengo que beber esto cada año ya que tengo una hermana pequeña en casa.
—La última vez que lo tomé, era un niño—rememoró—. Es realmente delicioso. Me recuerda a… cuando mi familia y yo fuimos a un parque de atracciones por navidad… Hermosos recuerdos.
Me sorprendía oírle hablar así, nunca antes había comentado nada sobre su familia o vida privada.
—Aquí, come esto—la atmósfera se estaba volviendo algo triste y no quería que continuara por ese camino—. Puedes tener el chocolate y el Papá Noel—le dije ofreciéndole el trozo de tarta con el muñequito de azúcar y la placa de chocolate encima.
— ¡Oh! ¡Muchas gracias!—su ánimo cambió rápidamente.
Comimos y bebimos charlando de cosas sin importancia, y así pasaba la noche tranquilamente mientras escuchábamos el jaleo en las habitaciones colindantes.
—Tarta, pollo, Chanmery… ¡e incluso un pequeño Papá Noel de azúcar! ¡Estas son unas maravillosas navidades! ¡Muchas gracias por todo!—rió animado, parecía como si las burbujas se le subieran a la cabeza.
—Sí…—realmente no me parecía para tanto pero no estaba mal—. Esta no es tu última navidad, ¿sabes? La próxima vez, iremos a un parque de atracciones, no importa lo que la gente pueda decir acerca de dos chicos yendo juntos—le dije mordiendo un trozo de pollo frito.
— ¿De verdad?—Koizumi pareció ponerse tenso—. Si dices cosas como esa, podría tomarte en serio.
— ¡Soy serio! Al cine o a un parque de atracciones o donde quieras ir, yo voy a ir también. ¡Solo déjamelo a mí! Yo soy Papá Noel hoy, ¿verdad?—me miraba con los ojos muy abiertos, pasmado—. Voy a conceder tu deseo por ser tan buen chico este año.
Sus ojos se cerraron y su rostro se contrajo. No sabía si se iba a reír o a echarse a llorar. Sentía tanta vergüenza que tiré del gorro de Papá Noel hacia abajo para cubrir mis ojos, para que no viera mis mejillas de un rojo encendido. Yo solo quería no verle tan solitario.
—…Entonces aceptaré agradecido tu invitación…
—…Vale.
Ambos estábamos más que avergonzados y no podíamos mirarnos a la cara.

FIN

1 comentario:

  1. nooo... no puede terminar así... estaba tan involucrada en la historia que a leer la palabra FIN estaba consternada... excelente trabajo, gracias por compartirlo!!!

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